Última actualización: 11.05.21

 

Situado a pocos kilómetros de la frontera entre Marruecos y Argelia se encuentra el desierto de Merzouga. Una zona que se ha convertido en un destino turístico muy interesante para los amantes de la aventura y de las rutas en 4×4.

 

Una de las ventajas de Marruecos es la variedad de sus paisajes. Tan marcados son los mismos que es posible dormir en el desierto un día y al siguiente hacerlo en una ciudad cosmopolita como Marrakesh o Fez. Y es que el desierto en Marruecos es uno de los atractivos más interesantes del país, tanto para quienes quieren conocer un entorno diferente como para los amantes de la aventura.

Para quienes se pregunten por cosas que ver en Marruecos, el desierto de Merzouga es una propuesta atractiva y diferente a las clásicas visitas a las ciudades del norte del país. Lo mejor de todo es que esta zona es adecuada tanto para quienes quieran vivir la experiencia de cruzar el desierto en un 4×4 como para quienes simplemente busquen un entorno distinto, donde conocer ciudades diferentes a las del norte del país o moverte por la ruta de los pueblos nómadas.

 

Cómo llegar

Para llegar a Merzouga, Marruecos, tenemos varias opciones a nuestro alcance. Una de ellas es hacerlo desde Fez, tomando un autobús nocturno hasta Rissani. Desde aquí tomamos un petit taxi (taxi urbano) hasta Merzouga. También se puede llegar en grand taxi (taxi interurbano) desde Rissani, Erfoud o Er Rachidia. Por su parte, desde Marrakech también dispones de líneas de autobús que llegan hasta esta zona.

En todos los casos, incluyendo aquellos en los que viajes con tu propio todoterreno, la ruta tiene una duración de unas 8 o 9 horas desde Fez y unas 10 horas desde Marrakech. De todos modos, la ruta es segura y se realiza por autopista, así que no hay riesgo de perderse en el desierto siempre que no te marques un fuera pista inseguro. 

Como alternativa, hay varios operadores que te ofrecen realizar una excursión al desierto de Merzouga desde Marrakech o desde Fez, dándotelo todo hecho y organizado según tus preferencias.

Deporte de aventura

Tal como puede esperarse de un desierto, uno de los atractivos principales de esta zona es el relacionado con el deporte de aventura. Son muchas las empresas que te ofrecen vehículos de alquiler y rutas predefinidas para divertirte sin problemas. Entre estos vehículos se encuentran los 4×4, los quads, las motos o los buggies. Obviamente, también es posible recorrer la ruta en tu propio vehículo, aunque nunca está de más asesorarse adecuadamente para saber por dónde circular. Por cierto, también es posible realizar estas rutas en camello.

En todos estos casos, se recomienda recurrir a guías o a rutas predefinidas. Si no, es posible que te pierdas algunos lugares, como “el pueblo de los Negros”, la ciudad de Orión o las minas de Khol, entre otros.

 

El pueblo de los Negros

A medio camino entre Merzouga y Taouz encontramos el pueblo de los Negros, llamado Khamlia. Este lugar apenas cuenta con unos 300 habitantes, cuya mezcla de sangre bereber, árabe y de diversas tribus subsaharianas da a sus habitantes una tez mucho más oscura de lo que sería esperable. Este pueblo lo forman los descendientes de los numerosos esclavos llegados a través del Sahara, con los que comerciaban los mercaderes hasta no hace demasiados años.

Después de pasar muchos años como esclavos, acabaron por asentarse en esta zona, en un municipio que subsiste principalmente de la agricultura y la ganadería. Su pueblo supone un punto de interés para muchos viajeros, tanto por su identidad cultural propia como por lo curioso del origen de este asentamiento.

Los pueblos nómadas

Además de Khamlia, también encontramos la ruta de los pueblos nómadas de Erg Chebbi. Estos pueblos son ideales para conocer el desierto de noche, puesto que, pese a su modesta construcción, algunos de ellos ofrecen alojamiento a los viajeros, ya sea en jaimas o en construcciones de adobe. Estos pueblos los forman pequeños grupos de población centrados principalmente en la ganadería como medio de subsistencia.

No obstante, con la llegada de los nuevos tiempos, han sabido mantener su estilo de vida y ofrecen una agradable acogida a los visitantes. Sin duda, es una experiencia muy interesante para conocer otra forma diferente de vivir el desierto.

 

Cuándo viajar y qué llevar

Dado que hablamos de un desierto, es obvio que la época del año es muy importante a la hora de visitar esta zona. No obstante, pese a ser una zona desértica, la temperatura en Merzouga durante julio y agosto apenas supera los 40 grados, por lo que su clima no es mucho más cálido que el que encontramos al sur de España en este mismo periodo.

De todos modos, la época más recomendable para viajar transcurre en los meses de primavera y otoño, en los que las temperaturas son más agradables. Como ejemplo, las temperaturas en mayo o septiembre rondan los 34 grados, quedándose en torno a los 30 en octubre y abril.

Respecto de lo que deberías llevar, es obvio que debes incluir en tu bolsa de viaje un poco de todo. Es necesario llevar ropa fresca durante el día, incluyendo gorro o sombrero, gafas de sol y protector solar. En cambio, durante la noche conviene llevar algo de ropa de abrigo, como prendas térmicas o similares. Todo ello adaptado también a donde vayas a alojarte, pues no es lo mismo hacerlo en un hotel que en una jaima en pleno centro del desierto.

 

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