Última actualización: 25.01.21

 

Considerada como una de las rutas de senderismo y caminata más complejas de nuestro país, el Camino de Santiago une deporte con religiosidad, en un planteamiento que requiere de una buena logística. Algo clave para que no te falte de nada a la hora de realizar la ruta elegida.

 

Si estás acostumbrado a andar o realizar rutas de senderismo, seguramente se te haya pasado por la cabeza la posibilidad de realizar el camino de Santiago. Esta ruta peregrina es una de las más largas de España, aunque tiene la ventaja de que, según de donde partas, tendrás una mayor o menor cantidad de recorrido. No obstante, hablamos de rutas que requieren de ciertos preparativos.

Sin embargo, en este artículo no vamos a hablar de cómo prepararse para el camino de Santiago a nivel físico, sino que vamos a centrarnos en la parte de la logística, por decirlo así. Y es que saber qué llevar para el camino de Santiago es clave para que no te falte de nada en tu ruta, sin cargar con más peso del necesario. Para que te sea más fácil organizarte, dejamos unos consejos muy útiles para los futuros peregrinos del Camino de Santiago, para que no te quede ninguna duda sobre cómo organizar una mochila para el camino de Santiago.

 

Lo básico

Entre los elementos básicos del peregrino, se encuentra una mochila, con una buena capacidad y que debe ser lo más cómoda posible. Esta mochila debería tener una capacidad de unos 45 a 30 litros, aunque si haces el camino de Santiago en agosto, seguramente puedas optar por una de menor capacidad que si recorres el camino de Santiago en invierno, ya que en este caso tendrás que llevar una funda impermeable, un poncho chubasquero y otras prendas gruesas, con las que protegerte del frío y la humedad.

Otro elemento básico es el saco, a menos que puedas permitirte dormir en hoteles. El  saco de dormir debe ser ligero y ajustarse a la estación en la que realices el camino. Si lo haces en invierno, es mejor recurrir a un saco de dormir de invierno que a uno de 3 estaciones, pues cuando el frío arrecia en la zona, se nota.

Para la hidratación, nada mejor que la cantimplora de siempre o una botella de agua. Un objeto vital todo el año y aún más en verano, por las altas temperaturas. Y como último elemento, son cada vez los peregrinos que, a la hora de plantearse cómo organizar el camino de Santiago, deciden incluir unos bastones para trekking en su equipaje. Unos accesorios ligeros que ayudan a marcar el ritmo y a superar las cuestas y zonas más complejas del terreno.

La ropa para el camino de Santiago

Otro punto clave a la hora de superar el camino con éxito es la ropa, que deberá adaptarse a la época del año en que estemos. Empezamos hablando del calzado para hacer el camino de Santiago, que nunca debe ser nuevo, sino que deberíamos haberlo usado al menos durante una temporada. Es preferible recurrir a calzado de caña baja o media, aunque si haces el camino en invierno, puede ser mejor recurrir a las botas de trekking. Como alternativa, en el verano puedes recurrir a las sandalias de senderismo en ciertos tramos, para refrescar un poco los pies.

Respecto de las prendas de ropa, se recomienda llevar tres camisetas, dos pares de pantalones, largos o cortos según el clima, un jersey o sudadera en verano y dos en invierno, 3 mudas de ropa interior sin costuras, 3 pares de calcetines también sin costuras, gorra o visera e impermeable, si hay previsión de lluvia durante los días de tu ruta.

Por cierto, nunca está de más marcar tu vestuario con etiquetas termoadhesivas para ropa, lo que ayudará a evitar alguna que otra confusión en los albergues. Tampoco te olvides de incluir bolsas de plástico en tu mochila, para guardar la ropa sucia y mantenerla separada de la limpia.

 

Neceser y botiquín

Puesto que la higiene y el cuidado general es clave durante la ruta, entre nuestros consejos para hacer el camino de Santiago no pueden faltar los relativos al neceser y al botiquín. Entre sus contenidos, debería figurar el jabón líquido multiusos, apto para cabello, cuerpo y ropa. Algo que ahorra peso y espacio en la mochila. También llevaremos cepillo, pasta dental, peine y una toalla ligera. Igualmente, incluimos pañuelos, papel higiénico y productos de higiene femenina, si procede. Y no te olvides de la protección solar, necesaria durante todo el año.

En cuanto al botiquín, este debe tener vaselina para los pies, antiséptico y apósitos, tijeras y pinzas, así como un analgésico como paracetamol o similar. También puedes incluir un antiinflamatorio como ibuprofeno o diclofenaco, así como productos para la alergia o aquellas medicinas específicas que requieras.

Otros accesorios

Como cierre de nuestras orientaciones respecto de cómo organizar una mochila para el camino de Santiago, vamos a mencionar ciertos objetos diversos que pueden serte de utilidad en diferentes etapas de tu ruta. Entre ellos, tenemos la linterna, muy útil si la noche se presenta de improviso. También conviene llevar una navaja suiza, de tamaño compacto, para las complicaciones que puedas tener.

Obviamente, es imprescindible llevar el teléfono móvil, su cargador e incluso una batería externa, por si tu ruta se alarga más de lo necesario. También resulta útil llevar gafas de sol, así como barritas energéticas o algunos frutos secos, para ir recuperando energía durante las diferentes etapas de la ruta.

Finalmente, dentro de los complementos opcionales se encuentran la esterilla, con la que echar una siesta en verano en cualquier parte, así como el bañador, por motivos obvios. También es útil llevar unas pinzas para colgar la ropa, alguna crema para la circulación y los golpes, por si pudieras necesitarla, así como elementos reflectantes, con los que ser más visible durante la noche.

Como último consejo, te recordamos que es vital llevar tu documentación durante la ruta, donde no debe faltar el DNI, la tarjeta sanitaria, dinero, tarjetas y tu credencial del peregrino.

 

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