Última actualización: 20.04.21

 

La ruta del agua es una hermosa ruta de senderismo que parte del municipio de Chelva, Valencia, y recorre los paisajes que ha desarrollado con el paso de los años el río de Chelva. Descubrirla es una gran ocasión para recorrer paisajes únicos y accesibles.

 

Dentro de las rutas de senderismo de la comunidad valenciana, las situadas en las riberas del río de Chelva, en Valencia, son de las más atractivas. Unos caminos que no solo son hermosos, sino que también ofrecen un entorno seguro y fácil de recorrer. En este artículo nos centramos en la ruta del agua, que recorre varios de los paisajes más conocidos de esta zona, cercanos al pueblo de Chelva.

 

Cómo llegar

El municipio de Chelva se encuentra en el interior de la provincia de Valencia, a unos 70 kilómetros de la capital. Para llegar es necesario tomar la CV-35 y circular por la misma durante una hora, aproximadamente. 

Una vez en el pueblo, es necesario desplazarse hasta la Plaza Mayor, de donde parte la ruta. Parte del trazado recorre el barrio musulmán de Benacacra o los barrios cristianos de Ollerias hasta bajar al rio. Zonas donde se reúnen algunos de los lugares más interesantes que ver en Chelva, tanto antes como después de la ruta.

 

Datos técnicos

La ruta principal, la llamada ruta del agua, tiene una extensión de unos 8,2 kilómetros aproximadamente, con un desnivel de 429 metros. Es una ruta de tipo circular, por lo que una vez que acabemos la misma volveremos al punto de partida, rodeando el río Chelva.

Respecto del tiempo del recorrido, este viene siendo de unas tres horas y media, aunque todo depende del ritmo al que caminemos. No es un terreno demasiado complicado, por lo que es adecuado para los más pequeños, a partir de unos seis años.

Como alternativa, disponemos de la ruta de Peña Cortada, que en este caso incrementa la duración a unas cuatro horas. Es algo más compleja, aunque sigue siendo una ruta accesible, tanto a nivel técnico como en lo que se refiere al terreno por el que se mueve, y la detallamos a continuación.

Tramo Urbano

Para empezar nuestra ruta, partiremos de uno de los mejores lugares para visitar en Valencia, la plaza Mayor de Chelva. Recorriendo sus callejones percibimos el sonido del agua, al tiempo que nos moveremos entre zonas cargadas de historia. Aquí encontraremos la Ermita de la Soledad, del siglo XVII, el trazado original de la vieja aljama judía o el barrio de El Arrabal, que data del siglo XIV. 

Saldremos del municipio siguiendo las indicaciones que nos llevan hacia la ruta hasta el camino del río de Chelva, afluente del Turia. Fíjate bien, porque muchas de las flechas azules, que marcan el tramo, están borradas o deterioradas. En algunos casos, solo verás las planchas de metacrilato en las que se ubicaron antaño.

 

La ribera

Dejamos atrás la ciudad para adentrarnos en un paisaje típico de ribera. En él encontraremos la vegetación habitual del bosque mediterráneo, con chopos, baladres y cañares. No obstante, esta zona tiene la particularidad de unir un entorno natural con todo tipo de restos arqueológicos y obras realizadas por el hombre, que se funden de forma natural.

Entre ellas, tenemos diversos puentes e incluso algunas escaleras, todas ellas creadas en piedra e integradas en la naturaleza. También encontraremos zonas de descanso, dotadas con bancos y mesas, en las que es posible hacer una parada en el momento en el que sea necesario. 

Como en todo camino, es clave seguir la señalización de la ruta, que nos indica de forma clara hacia dónde dirigir nuestros pasos. La misma es fácil de ver. Además, dispondremos de diferentes paneles informativos.

Durante la ruta, seguiremos el curso del río, aunque en ocasiones habrá que cruzarlo y, en otras, subir un poco por los montes cercanos a ese cauce para volver de nuevo al mismo. Algo necesario para mantener la continuidad del camino. Por eso, es recomendable recurrir a unas buenas zapatillas de senderismo y procurar no llevar más carga de la necesaria en la mochila.

 

La Playeta de Chelva

A medio camino llegaremos a la Playeta de Chelva. Hablamos de un espacio natural con cascadas, saltos y una de las mejores zonas de baño de interior en la comunidad valenciana, creada gracias a un viejo remanso del río. Este ha ido acumulando arenas fluviales con el paso del tiempo, cuyo resultado es una zona con el aspecto de una playa, a la que debe su nombre.

Este entorno está rodeado de una abundante vegetación, lo que genera el marco necesario para encuadrar este bello paraje. Un entorno ideal para descansar en mitad del camino e incluso para darse un baño refrescante. Así que no te olvides la toalla y el bañador.

El Túnel y la Fábrica de la Luz

Ya hemos comentado que en esta ruta íbamos a encontrar elementos creados por el hombre e integrados en la misma. Uno de ellos es el túnel del paso de Olinches. Este fue creado a la antigua, a golpe de pico y barrena, en un proceso manual. Tiene 107 metros de largo y nos permite acceder a uno de los parajes más espectaculares del río.

No obstante, este túnel tenía su utilidad, que era la de derivar agua del río hasta la llamada Fábrica de Luz. Esta instalación permitió al municipio ser el primero en disponer de energía eléctrica en la zona, procedente de la central hidráulica situada junto al río. Hoy en día, las instalaciones se encuentran abandonadas, aunque lo cierto es que añaden un toque especial al entorno.

 

El retorno

Una vez llegados a este punto, seguiremos la ruta hasta volver al pueblo, manteniéndose los paisajes de bosque de ribera que venimos comentando. Ten en cuenta que de la ruta principal surgen otros caminos y veredas, que te llevarán a zonas igual de interesantes. Pero si quieres seguir por la principal, deberás buscar siempre la señalización oficial. Siempre habrá tiempo para explorar otras rutas similares en tu próxima visita.

 

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