Última actualización: 20.04.21

 

Dentro de las diferentes rutas de senderismo de Granada, la ruta del Gollizno es una de las más interesantes para recorrer en familia, tanto por lo accesible de su trazado como por lo divertido que resulta el mismo.

 

La provincia de Granada, llena de montes y sierras, es una zona ideal para los amantes del senderismo. Sin embargo, a veces los caminos son complejos y de difícil acceso, lo que hace las delicias de quienes aman los retos, pero no tanto de quienes prefieren moverse por la naturaleza a un ritmo más tranquilo.

Si eres de los que prefieren rutas más accesibles, aunque con un toque de emoción, entonces te interesa conocer la ruta del Gollizno. Este camino recorre el entorno de los municipios de Moclín y Olivares, al oeste de la provincia. La misma se mueve por terrenos de baja a media montaña, es muy accesible a nivel técnico y no especialmente exigente respecto del recorrido. Si quieres saber más sobre esta ruta, aquí te lo contamos todo.

 

De un vistazo

Lo primero que debemos saber son los parámetros de la ruta. Hablamos de un camino que discurre por zonas de baja y media montaña, con una altitud de salida de 1.000 metros, una altitud máxima de 1.040 metros y un desnivel acumulado de 621 metros, mitad en subida y mitad en bajada. Esta ruta de Moclín cubre con una distancia total de 8 kilómetros, que se recorren en unas tres horas y media, tomándolo con calma.

Respecto de la época, es una ruta que puede realizarse durante todo el año sin problemas. La única precaución es la de adecuar nuestra vestimenta a la estación, dado que el tiempo en la zona suele ser bastante frío en invierno y muy cálido en verano, especialmente en agosto. Por eso, conviene revisar el tiempo en Olivares y Moclín, para ver qué nos conviene llevar. 

Lo que no debe faltarnos es agua, algún tentempié para el camino y unas buenas zapatillas de senderismo, con las que recorrer la ruta con comodidad. También conviene llevarse la comida, pues no hay muchos locales de restauración en la zona. No obstante, si te mueves hasta Puerto Lope, sí tienes alguno más para elegir.

Cómo llegar a la zona

Nuestro punto de salida se ubica a 32 kilómetros de la capital. Para llegar a Moclín desde Granada capital, basta con tomar la carretera N-432. Una vez en esta vía, no tienes más que seguir la misma, atravesando Pinos Puente y Ventas de Algarra, hasta llegar a Puerto Lope. Aquí giraremos a la derecha hacia la GR-3414, hasta llegar a Moclín.

Dada la fama de la ruta, no te será difícil encontrar la cartelería que marca su inicio. En total, tardarás aproximadamente una hora en llegar al inicio de la ruta, según el tráfico que haya en la zona.

 

El recorrido en detalle

Después de aparcar, no tenemos más que acercarnos hasta la calle Real de Moclín, de donde parte la ruta. Esta se divide en cuatro tramos diferentes, contando cada uno de ellos con un waypoint o punto de paso.

El primer tramo nos lleva a través de las calles de Moclín hasta una empinada vereda, que recorre la sierra entre los pinares. En total son unos tres kilómetros de tramo, con una pendiente media descendente que ronda el 10%. La buena noticia es que no tendrás problemas con los caminos, dado que son fáciles de seguir. En este tramo encontraremos el mirador de Olivares, desde el que podemos ver toda la zona, así como la Ermita de la Virgen de las Angustias, situada en mitad del campo. También se ubica en este tramo el área recreativa de Olivares, dotada de bancos y zona de descanso.

El segundo tramo comienza en el municipio de Olivares, desde donde nos adentraremos en los Tajos de la Hoz. Esta estructura natural ha sido creada por el continuo paso del agua y el devenir del tiempo, generando un entorno único. La zona se cruza a través de un puente colgante, que facilita superar el desnivel de la misma sin problemas, en una experiencia segura pero muy excitante. Este tramo tiene en torno a un kilómetro de extensión, es llano y, salvo el paso por el puente, no tiene más dificultad.

El tercer tramo nos llevará hasta las pinturas rupestres de Corcuela, en un camino que sigue la vereda del río Frailes y que empieza a subir todo lo que bajamos en la primera etapa. Este sector concreto cuenta con una extensión de unos dos kilómetros y una pendiente media del 7%. La buena noticia es que mientras descansamos podemos disfrutar de las pinturas rupestres ya mencionadas, que datan de época neolítica.

Finalmente, el cuarto tramo nos lleva de vuelta a nuestro punto de partida, la localidad de Moclín. Nos quedan por subir todavía unos 150 metros, que recuperaremos en este tramo de unos 2,5 kilómetros. Un entorno que nos ofrece unas vistas diferentes al paisaje de ribera que hemos venido disfrutando casi durante toda la ruta y que concluye casi donde comenzamos nuestro camino.

Por cierto, tal como venimos comentando, esta ruta es de carácter circular. En este caso, la hemos realizado en el sentido contrario a las agujas del reloj, pero también es posible recorrerla en sentido inverso. Algo muy interesante si quieres aprovechar la zona recreativa de Olivares para comer y descansar antes de volver a Moclín. Todo es cuestión de ajustar la ruta a tus preferencias.

 

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